Investigación propuesta

El malestar sociocultural en su condición sintomática se encarna bajo formas que no pueden ser plenamente comprendidas en el nivel explícito de las representaciones o discursos producidos subjetiva y socialmente. Esta cualidad del malestar, que parece consustancial a su producción, sitúa al fenómeno en un orden paradójico, tensionado entre representaciones y prácticas sociales, entre lo latente y lo manifiesto. De este modo, es preciso admitir una topología del malestar, indagar expresiones que se materializan en el orden espacial desplegadas en el espacio público. Entonces, la organización y construcción del espacio urbano estarían marcadas por la elaboración social del malestar, procesos espontáneos o planificados en los cuales el malestar se muestra, pero también se invisibiliza. Concretamente, experiencias tales como el sufrimiento, el dolor o el miedo acaban delimitando espacios y recorridos en una ciudad. El espacio social puede, entonces, ser interrogado en función de zonas cuya figurabilidad requiere identificar algo más (o algo distinto, al menos) que órdenes de discurso, de representación y de acción, o más bien donde estos órdenes adquieren otro nivel de visibilidad crítica.

 Se propone incorporar en la investigación e intervención político-cultural propuesta la delimitación de zonas y puntos de malestar en el espacio urbano a partir de metodologías cartográficas o, más ampliamente, figurativas. Más específicamente, nos interesa indicar etnográfica y plásticamente los circuitos por donde transita y se localiza el malestar en la ciudad. Esta aproximación metodológica innova con respecto a los repertorios tradicionales acerca del malestar subjetivo y social, generalmente organizados en torno a representaciones (individuales o colectivas), así como a discursos y prácticas, leídas en función de la tensión entre un cierto “interior” (subjetivo) y un “exterior” (objetivo), así como entre lo “latente” y lo “manifiesto” del malestar. Desde la perspectiva adoptada, en cambio, se trata de problematizar la oposición visible/invisible en función de registros donde el malestar se analice a partir de zonas (de exclusión, de tránsito, de dolor) cuyas perspectivas introducen el lugar cotidiano del poder.

 Se parte del supuesto de que el malestar, a nivel tanto individual como colectivo,  adquiere expresiones críticas ahí donde el lazo social no cumple su función organizadora (simbólicamente) y donde los repertorios tradicionales del “síntoma”, en el sentido psicoanalítico del término, encuentran dificultades para su representación psíquica o discursiva, adquiriendo más bien el carácter figurativo de experiencias que son “dadas a ver” o “puestas en escena”.

 Se trabajará con dispositivos etnográficos y cartográficos (tanto actuales como históricos) de modo de realizar un estudio exploratorio en dos zonas urbanas específicas de Santiago de Chile. Posteriormente, tales “levantamientos”, serán material de análisis, difusión y discusión con sujetos implicados ahí (zonas de habitación, de recorrido, de errancia, de disciplinamiento, de dolor o de miedo) a través de metodologías individuales y colectivas complementarias (entrevistas, grupos de discusión).

Finalmente, los resultados de ambos momentos del estudio, se harán parte de lógicas curatoriales para integrarlos en espacios donde el arte y el espacio público se reúnan en muestras y dispositivos audiovisuales. Será pertinente el uso de recursos etnometodológicos, de grupos de discusión y de cartografías participativas, pero también la utilización de repertorios observacionales menos formalizados y que proceden de la actividad artística como aquella desarrollada por el fotógrafo húngaro Brassaï.